El 14 de febrero puede ser mucho más que una fecha comercial y transformarse en una oportunidad para celebrar los vínculos que realmente nos sostienen, más allá de los clichés.

Cada 14 de febrero el amor parece tener una sola forma, entre parejas, regalos y demostraciones públicas, que además bombardean las redes sociales. Y si bien suele verse como una fecha marcada por el consumo, especialistas coinciden en que este tipo de celebraciones también pueden cumplir un rol emocional relevante cuando se viven con sentido.

Desde la psicología, las fechas simbólicas funcionan como recordatorio. Nos invitan a detenernos y valorar a través de ritos a aquellas personas que amamos y  son importantes en nuestra vida.

Pero…“Más allá de lo comercial, estas fechas nos ofrecen una pausa emocional. Son una oportunidad para revisar cómo estamos en nuestros vínculos, expresar cariño y validar relaciones que son importantes para nosotros. El problema no es la fecha en sí, sino la expectativa rígida que a veces ponemos sobre ella”, explica Marisol Sagredo, psicóloga y escritora.

Celebrar el amor

Sin embargo, San Valentín no es igual para todas las personas. La presión social, la comparación constante y la idea de que el amor solo existe en pareja pueden generar ansiedad, tristeza o estrés. Para algunas personas, esta fecha se vive más como una exigencia que como una celebración.

Por eso, en los últimos años ha surgido una mirada más amplia sobre el amor. Una que no se limita a lo romántico y que incluye la amistad, la familia, las redes de apoyo y el vínculo con una misma. En ese contexto aparece el Galentine’s Day, celebrado cada 13 de febrero, una fecha que pone en valor la amistad entre mujeres como una expresión profunda y legítima de amor.

“Cuando ampliamos la idea de amor dejamos de compararnos y comenzamos a valorar los vínculos que sí nos nutren. El amor propio, la amistad y las relaciones cotidianas también construyen bienestar emocional. San Valentín puede ser una oportunidad para agradecer esos lazos que nos sostienen y cuidan de manera más intencional”, afirma Sagredo.

Por eso la propuesta es mirar este 14 de febrero como el día del amor, no como el día del amor hacia otro, porque el amor es una conexión profunda que podemos experimentar con cualquier persona, incluso con nosotros mismos, y es una gran iniciativa poder darnos permiso para experimentarlo. La idea es permitirnos vivir la fecha con menos exigencias y más autenticidad. Pero, si este día despierta emociones complejas, buscar apoyo profesional, conversar con personas cercanas o simplemente bajar el ritmo, también es una forma de cuidado, explica la especialista. Para más información y contenidos sobre bienestar emocional, en www.psicologamarisolsagredo.com y en Instagram @psicologamarisolsagredo.