Se estrena esta bella película, ambientada en el año 1917, que nos muestra a Lionel (Paul Mescal) y David (Josh O’connor), dos jóvenes estudiantes de música, que asisten al Conservatorio de Boston, ellos se unen gracias a su pasión por el folk. Algunos años después, se reencuentran y emprenden un viaje que tiene como propósito recopilar canciones en los rincones más apartados de Maine.

Podemos ver cómo dos hombres diametralmente opuestos, se encuentran y conectan gracias a su amor por la música. Mientras Lionel es un sencillo hijo de campesinos, simple y extravertido; David es elegante, sofisticado y más callado. Es su anhelo por rescatar las viejas canciones tradicionales, los une y desafía a lograr registros para que esos cantos tradicionales, permanezcan en el tiempo y no sean olvidadas.

Este film, protagonizado por Paul Mescal (Aftersun y Hamnet) y Josh O’Connor(The Crown y La Quimera), ambos están muy bien en sus interpretaciones. En el caso de Mescal, Lionel es más sensible y tiene algunas escenas muy emotivas.

Visualmente, es una película muy bonita, por sus paisajes y fotografía, es contemplativa. Nos invita a reflexionar acerca del amor, las decisiones que tomamos, lo determinante que puede ser alguien en nuestras vidas, lo significativo que puede llegar a ser. Y por supuesto, acerca de la importancia de la música en nuestras vidas, de hecho, todos tenemos una canción o un sonido, que nos recuerda algún momento especial.

Desde el 29 de enero, sólo en cines.

Director:Oliver Hermanus

Duración: 129 minutos.

Distribuye: Andes Films.