Carolina Sagredo dejó las tablas y la dirección escénica para convertirse en empresaria experta en k-beauty, una técnica milenaria de la cosmética asiática.
En los últimos años el k-beauty o cosmética coreana se ha convertido en la solución natural más efectiva y solicitada por las mujeres de nuestro país. Es por lo anterior que Carolina Sagredo, directora de teatro, quiso cambiar de rubro y dedicarse a los negocios.
En el verano de 2023 Carolina sintió la urgencia de crear algo más grande, con proyección y rentabilidad: “No quería que mis hijos vieran el esfuerzo sistemático de su madre sin recompensa, como tantas veces ocurre en el ámbito cultural, donde el trabajo se vuelve muy difícil. El skincare apareció como un puente natural: mi piel, y la exigencia de verse bien para proyectos audiovisuales, me recordaba cada día la importancia del cuidado”.
Aplicó la misma metodología teatral: investigación, ensayo y estreno. Así nació su empresa, con la certeza de que el cuidado de la piel es también un acto de amor propio, una forma de decir que el cuerpo de las mujeres merece respeto, ciencia y belleza, no sacrificio silencioso.
Así nació Corealina, empresa de importación de cosméticos coreanos, ofreciendo marcas reconocidas por el país asiático: Moonseal y Bamsae. Los productos están comprometidos con la naturaleza y han sido creados bajo metodologías de ciencia e innovación, entregando resultados visibles desde la primera aplicación. Los resultados son diversos: iluminación del rostro, rejuvenecimiento, borra manchas y revitaliza. Uno de ellos es un verdadero lifting, un botox vegetal que alisa la piel.
“El skincare me reveló que el cuidado de la piel no es vanidad: es salud, bienestar y, sobre todo, amor propio. Es un ritual que conecta lo íntimo con lo social, una manera de reconocerse y proyectarse con confianza”, explicó Carolina.
Según un estudio de Kantar, el 56% de los consumidores chilenos declara preocuparse activamente por su salud física, con el envejecimiento y la apariencia como sus principales inquietudes. Esta nueva mirada ha transformado los hábitos de consumo y se refleja en un dato elocuente: el gasto en marcas premium en los hogares chilenos ha crecido un 50%, impulsado por una demanda más exigente y consciente.
La categoría de skincare ha sumado más de 100 mil nuevos compradores, consolidando una tendencia que va más allá de lo estético y que refleja una preocupación creciente por el bienestar y la salud dermatológica.
Emprendimiento y brechas de género
Según explicó Carolina, las barreras al momento de iniciar un negocio son múltiples: “la falta de recursos y apoyos iniciales hace que emprender sea un desafío económico enorme. En mis inicios no sabía nada del rubro y fue difícil armar todas las piezas del engranaje que significa levantar una empresa”.
Por otro lado, como mujer, Carolina dice que se suma la exigencia constante de demostrar capacidad y liderazgo en un entorno que “todavía nos pide más que a los hombres. Esa presión es real, pero también se convierte en motor: nos obliga a ser más creativas, resilientes y estratégicas. Emprender desde lo femenino es desafiar la idea de que debemos agradecer migajas; es reclamar espacio, voz y reconocimiento”. Finalmente, “en ese camino, cada obstáculo se transforma en una oportunidad para demostrar que las mujeres no solo sostenemos proyectos: los reinventamos y los llevamos más lejos”.








