Let’s Plan, la exposición más grande de arte, se realizará el próximo 11 y 12 de abril en Metropolitan Santiago, y en su décima edición se ha consolidado como un punto de encuentro para quienes buscan en las actividades creativas una forma de reconectar con su interior.

En un contexto donde la salud mental se ha instalado como una preocupación creciente, cada vez más personas están encontrando en el arte una forma concreta de pausa. Lo que por años fue considerado un pasatiempo, hoy comienza a posicionarse como una herramienta efectiva para el equilibrio emocional

Pintar, bordar, escribir o simplemente trabajar con las manos ya no responde solo a una inquietud creativa. Estas prácticas están siendo incorporadas en la vida cotidiana como espacios de desconexión del ritmo del día a día, permitiendo a las personas reconectar consigo mismas y reducir el estrés.

Lejos de ser una tendencia pasajera, este fenómeno tiene sustento. Desde la psicología, la especialista Loredana Luppichini explica que “el arte reduce los niveles de cortisol, actuando como un potente factor protector que alivia la ansiedad y la depresión. Al crear, transformas el dolor en expresión, facilitando un proceso sanador profundo para superar duelos y procesar traumas que las palabras no logran alcanzar”.

En paralelo, se evidencia un cambio en la forma en que las personas entienden el bienestar. Ya no se limita únicamente a lo físico, sino que incorpora cada vez más dimensiones emocionales y mentales. En ese nuevo escenario, la creatividad emerge como una herramienta cercana y accesible, capaz de generar equilibrio, conexión y espacios de pausa en la vida cotidiana.

Este creciente interés también se refleja en espacios que hoy reúnen a miles de personas en torno a la creatividad. Es el caso de Let’s Plan, la exposición más grande de arte que se realizará el próximo 11 y 12 de abril en Metropolitan Santiago, y que en su décima edición se ha consolidado como un punto de encuentro para quienes buscan en las actividades creativas una forma de reconectar con su interior.

“Hoy vemos que el arte y las manualidades dejaron de ser solo algo recreativo, y se han convertido en una herramienta real de cuidado. Muchas personas están encontrando en él, un espacio de pausa, de desconexión y de reconexión consigo mismas. En Let’s Plan buscamos justamente eso: que la gente no solo aprenda una técnica, sino que viva el proceso creativo como una experiencia que les haga bien”, señala Ignacia Sotomayor, fundadora del evento.

Durante ambas jornadas, los asistentes podrán participar en talleres de lettering, journaling, ilustración, cerámica y bordado, disciplinas que están siendo valoradas no solo por su resultado final, sino por el proceso que implican.

“Desde lo más simple, como elegir un color o trazar una línea, el acto creativo permite ordenar emociones y generar un espacio seguro para la mente. Es una herramienta directa de salud mental que libera tensiones acumuladas y fortalece el equilibrio interno”, agrega Luppichini.

En un escenario donde pausar el ritmo y encontrar momentos de calma parece cada vez más difícil, la creatividad emerge como una alternativa concreta y accesible para conectar con el presente. Un refugio silencioso que, poco a poco, está transformando la forma en que las personas cuidan y entienden su bienestar.