Esta es una película inquietante y profundamente humana, se encuentra basada en hechos reales, los que durante años permanecieron en la sombra de la historia oficial. Inspirada en la novela de Rosella Postorino, ambientada en el otoño de 1943, en plena Segunda Guerra Mundial, cuando el horror del régimen nazi aún marcaba cada rincón de Europa.
La protagonista, Rosa (Elisa Scholtt), quien huye de un Berlín devastado por los bombardeos para refugiarse en un pequeño pueblo cercano a la frontera oriental. Lo que parece un escape pronto se convierte en una nueva forma de encierro cuando descubre la cercanía de la temida Guarida del Lobo, el cuartel general de Adolf Hitler. Allí, un grupo de jóvenes mujeres —incluida Rosa— son obligadas a probar la comida destinada Hitler, viviendo cada día con la posibilidad de morir envenenadas.
La película logra construir una tensión constante, no solo por el peligro físico, sino también por el desgaste emocional de sus personajes. Ellas sobreviven entre el hambre, el miedo y la incertidumbre, esta situación las llevará a crear lazos complejos: hay alianzas frágiles, amistades necesarias y secretos compartidos. Rosa, en su lucha por pertenecer, se enfrenta además a un conflicto íntimo cuando la llegada de un oficial que despierta en ella sentimientos contradictorios, en un contexto donde amar puede ser visto como traición.
A pesar del tiempo transcurrido desde la guerra y del horror del Holocausto, la película demuestra que aún existen relatos ocultos que merecen ser contados. Historias íntimas, humanas, que no aparecen en los libros de historia tradicionales, pero que revelan nuevas dimensiones del miedo y la supervivencia.
En definitiva, es un film que nos invita a reflexionar sobre la condición humana bajo presión, recordándonos que incluso en los contextos más oscuros, las emociones, los dilemas y la necesidad de sentirse vivo siguen presentes.
Se estrenó en cines el 16 de abril








