Basada en el libro “Proyecto Hail Mary”, de Andy Weir, esta película nos sumerge en una historia de ciencia ficción con un enfoque profundamente humano. La trama nos muestra Ryland Grace (Ryan Gosling), un profesor de ciencias que despierta solo en una nave espacial, sin recuerdos y con una importante misión que poco a poco se revela; salvar a la humanidad de un microorganismo que está consumiendo el Sol.

A medida que la memoria de Grace regresa, la tensión va aumentando, combinando conceptos científicos con una narración, que es sorprendentemente, muy divertida. Es increíble como Ryan Gosling, con su talento y carisma sostienen la película de principio a fin. Su interpretación logra el equilibrio el humor con momentos de vulnerabilidad, que hacen que el personaje resulte cercano ,incluso en medio del aislamiento extremo.

Uno de los grandes aciertos del film es su capacidad para mezclar comedia con emoción. Aunque parte de una premisa apocalíptica, la historia encuentra espacio para el optimismo, cuando todo parece inhóspito aparece un aliado inesperado Rocky, un simpático alien, que transforma la misión en algo más que una lucha por la supervivencia

Más allá del espectáculo visual que es está película, es ideal verla en Imax, nos deja reflexiones importantes sobre la soledad, la cooperación y el valor del conocimiento. Además, nos recuerda que incluso en los escenarios más desesperados, la empatía y la inteligencia pueden ser nuestras mejores herramientas.

Es una propuesta entretenida, emotiva y sorprendentemente cálida dentro del género de ciencia ficción.

Estreno el 19 de marzo, sólo en cines.

Director: Phil Lord, Christopher Miller.

Duración: 156 Minutos.

Distribuye: Andes Films.