En la última década, el número de búsquedas en línea del término “vegano” ha aumentado un 445 % a nivel mundial. A medida que más personas adoptan dietas basadas en plantas y buscan alternativas más naturales y libres de crueldad animal, esta tendencia también se ha extendido al mundo de la belleza y el cuidado personal.
Hoy existen cerca de 20 mil ingredientes cosméticos con seguridad comprobada, junto con métodos de ensayo sin animales que son científicamente más avanzados que las pruebas tradicionales. Por ejemplo, los modelos tridimensionales de piel humana permiten reemplazar a los conejos en pruebas de irritación cutánea, mientras que los cultivos celulares permiten evaluar la fototoxicidad inducida por la luz solar, mutaciones genéticas y otros posibles efectos sin causar daño a ningún animal.
“La experimentación con animales es mala ciencia y sus resultados son irrelevantes para los humanos”, asegura Jacqueline Varas, directora de LUSH Chile.
En Chile, el 100% de los productos de LUSH son vegetarianos y el 95% son completamente veganos. La marca británica, reconocida por sus cosméticos frescos y hechos a mano, trabaja constantemente en el desarrollo de alternativas vegetales a ingredientes tradicionalmente derivados de animales.
“Ser vegetarianos es algo que nos apasiona, por lo que siempre estamos investigando alternativas para ingredientes que suelen tener origen animal”, explica Jacqueline Varas.
Un ejemplo reciente de este trabajo es la sustitución de la lanolina, una sustancia de textura cerosa producida naturalmente por las ovejas para proteger su piel. En 2023, los inventores de LUSH lograron reemplazarla en distintas formulaciones por alternativas vegetales como cera proveniente de la peladura de naranja y manteca de cupuaçu, ingredientes que ofrecen beneficios similares para el cuidado de la piel y el cabello.
Gracias a este avance, ocho productos que antes contenían lanolina pasaron a ser completamente veganos.
La innovación también ha permitido reemplazar otros ingredientes de origen animal en distintas fórmulas. Por ejemplo, LUSH ha utilizado alternativas como aquafaba, bentonita, proteína de trigo hidrolizada, tofu sedoso y yogur de soya para sustituir ingredientes tradicionales como el huevo o los lácteos.
Otro ejemplo es la glicerina de origen vegetal que utiliza la marca, elaborada a partir de aceite de colza no transgénica, o el yogur de soya presente en algunas formulaciones, que entrega beneficios similares a los ingredientes tradicionales de origen animal.
Además de su compromiso con fórmulas vegetarianas, LUSH ha impulsado innovaciones importantes en la industria cosmética. Entre ellas destaca la creación de las barras de shampoo sólido, que han contribuido a evitar millones de botellas plásticas de un solo uso.
La marca también es reconocida por trabajar con ingredientes frescos como frutas, vegetales y aceites esenciales, y por formular productos que, siempre que sea posible, incorporan materias primas orgánicas. Utilizar el ingrediente completo —en lugar de aislar únicamente algunos de sus compuestos— permite aprovechar mejor sus beneficios naturales.
“En LUSH buscamos minimizar el uso de conservantes y privilegiar fórmulas que se preserven naturalmente. Actualmente, alrededor del 65% de nuestros productos son auto-conservantes”, explica Varas.
El compromiso de la empresa también se extiende a la forma en que obtiene sus ingredientes. A través de su programa de Comercio Justo, LUSH trabaja directamente con comunidades productoras alrededor del mundo, asegurándose de que sus compras generen impactos positivos tanto en las personas como en los territorios donde se cultivan las materias primas.
“Creamos productos vegetarianos porque no creemos en la crueldad hacia los animales: ni en la alimentación, ni en la vestimenta y definitivamente tampoco en los cosméticos”, concluye la ejecutiva.
Más información en www.lush.cl








